Hoy aprendí que la paciencia es mucho más que esperar, es tener la humildad de reconocer que aún no estoy lista y preparada para lo que quiero., que debo recorrer un camino más largo o más corto de lo que creo para aprender antes de abrazar lo que tanto quiero.
Tener paciencia es armarse de valor par afrontar las críticas, para dar explicaciones y no darlas, es reconocer que a veces cometiendo errores y sufriendo las consecuencias son los caminos más directos para alcanzar aquello que vemos lejos.
Que alguien decida llamarte paciente es un elogio más grande de lo que imaginas… Si me vuelven a decir: “Eres paciente”… No lo sé, quizá espere un poco para sentirme feliz de recibir esa medalla…
Tal vez te pasó, te pasará o mejor aún en este momento estás sintiendo que nunca avanzas, que nunca llegarás a donde siempre has imaginado estar, quizá haces lo que yo hice mucho tiempo… Te dices y le dices a otros “Yo estoy feliz esperando” y por dentro deseaba más que nunca que todo lo que quería se hiciera realidad… Pero tranquilo al final solo somos humanos y eso nos hace desesperarnos por naturaleza…
Te hace querer tener el control y a veces forzar situaciones para alcanzar lo que queremos…
No se que sea lo que más deseas que suceda ya, quizá algún trabajo, una beca, un amor, un sueño imposible, no lo sé… pero mientras yo espero pacientemente (ahora si) por lo que sueño… Te ánimo a que disfrutes esperar con paciencia aprendiendo; si, aunque redunde, aprende el gran arte de la paciencia…
Quien sabe si ahí te re encuentras tu mismo y aprendes a ser feliz sin tener todo lo que quieres como aprendí hoy.
Nos leemos pronto. 😉
